martes, 26 de junio de 2018

En busca del Faro del Caballo, Santoña


En busca del Faro del Caballo, Santoña
El Faro del Caballo comenzó a funcionar el 31 de agosto de 1863. El acceso, los escalones escarpados, los colocaron los presos del Cuartel del Presidio de Santoña, abierto entre 1824 y 1924.
El edificio se dividía en dos bloques, el primero de ellos destinado a vivienda del farero (ya demolida) y el otro la torre del faro. La vivienda era de planta rectangular en dos alturas, y la fachada con mampostería revocada, encalada y sillería.
La torre del faro es de forma cilíndrica, ubicando la linterna (ya retirada) en la parte superior dentro de una estructura prismática acrisolada (ya sin cristales) con cubierta semiesférica. Lo remata un estrecho corredor exterior con barandilla metálica. La altura del plano focal es de 24 metros sobre el nivel del mar y de 13,36 metros sobre el terreno.
En 1993 acaba su historia como faro y deja de estar operativo, sufriendo reiterados actos vandálicos.
En 2013 los reclusos del Centro Penitenciario El Dueso, acondicionaron el entorno y los escalones como parte del proyecto Nácar (Naturaleza y Cárcel).
Aunque está dentro del término municipal de Santoña, pertenece aún a la Dirección General de Costas, a pesar de no funcionar como faro.
Santoña es una de las más antiguas y castizas Villas Marineras de Cantabria. Está situada en el oriente, en la margen izquierda de la desembocadura del río Asón, a los pies del imponente Monte Buciero y junto a las llanuras húmedas que forman el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. La protección de la gran montaña caliza frente a los embates del Cantábrico y de los vientos fríos convirtió desde el primer momento a Santoña tanto civil como militar.












Faro del Caballo






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