martes, 30 de enero de 2018

“no puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible”.


“no puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible”.
En este Día Internacional de la Paz se celebra el poder que tiene la solidaridad mundial para construir un mundo pacífico y sostenible.
Ello nunca ha sido tan importante como en esta época de desafíos sin precedentes. Han surgido nuevas fuerzas de división que propagan el odio y la intolerancia. El terrorismo alimenta la violencia, mientras que el extremismo violento trata de envenenar la mente de las personas vulnerables y los jóvenes. En las regiones más pobres y menos adelantadas del mundo se producen desastres naturales ligados a factores climáticos que agravan la imperante fragilidad, aumentando la migración forzada y el riesgo de violencia.
La paz se enfrenta a complejas y escarpadas barreras que ningún país puede derribar por sí solo. Para lograrlo, se requieren nuevas formas de solidaridad y de acción conjunta que se habrán de poner en práctica lo antes posible.
Este es el espíritu del llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, a reforzar nuevamente la prevención para mantener la paz, reuniendo a los gobiernos y la sociedad civil, así como a los organismos internacionales y regionales.
El cambio se acelera en todo el mundo y nuestro propósito debe ser adoptarlo tomando los derechos humanos como base y orientarlo de forma positiva para configurar un futuro más justo, más inclusivo y más sostenible
La cultura de paz es una cultura de diálogo y prevención y, en este contexto, la función que cumplen las Naciones Unidas nunca había sido tan crucial. En la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible se afirma que “no puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible”. Esta es la misma idea que subyace a las resoluciones aprobadas en 2016 por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General en relación con el “mantenimiento de la paz”.
Necesitamos un nuevo enfoque integral para afrontar las causas fundamentales, consolidar el estado de derecho y fomentar el desarrollo sostenible sobre la base del diálogo y el respeto. Estos elementos guían la acción de la UNESCO para construir la paz a través de la educación, la libertad de expresión, el diálogo intercultural, el respeto de los derechos humanos y la diversidad cultural, y la cooperación científica.
En este Día Internacional de la Paz debemos renovar nuestro compromiso con la solidaridad mundial. Mantener la paz significa cultivarla todos los días, en todas las sociedades, con cada mujer y cada hombre, trabajando codo con codo por un futuro mejor para todos.

Mensaje de Irina Bokova, Directora General de la UNESCO

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