ASOCIACIÓN DE MAYORES EL TAMUJAR, SILILLOS 💗💛💗
"Historias de mis Recuerdos"
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Arroz con bogavante
INGREDIENTES:
Preparación:
Mi
experiencia con el bogavante
Recuerdo,
en mi niñez por los años cincuenta y tantos, que mi abuela nos decía cuando
preguntábamos que teníamos de comer para este domingo, y la pobre no tenía nada
que más que lo de siempre, un guisote con una patata un tomate y con mucha
suerte algunos fideos que flotaban en los platos. Ella siempre nos decía, “este
domingo vamos a comer arroz con bogavante”.
Os
aseguro que, nunca llego ese domingo que pudiésemos probar el arroz con
bogavante y, es más, no conocíamos si el tal bogavante era un animal un pescado
u otra especie. Nunca llegamos a conocerlo y tampoco sabría decir porque
nuestra abuela conocía el bogavante, quizás ahora comprendo que por aquellos
años algún familiar de mi abuela decía que se fue a trabajar a la mar y de esos
contactos podría conocer mi abuela la palabra bogavante porque tampoco creo que
ella llegara a probar en su vida el tal vicho mencionado.
Tengo
que reconocer, que, tanto en mi infancia como en mi juventud, muchas noches
soñé con el arroz con bogavante y que, aunque con el tiempo me fui informando y
descubrí que el bogavante es un marisco pero que, quizás porque vivimos
alejamos del mar sumado a los precios elevados del animalillo en cuestión no lo
conocería hasta cumplido mi jubilación.
Y es
que fue ya bien metido los años noventa y en una oportunidad que nos ofreció el
centro de educación de adultos para disfrutar un día de playa, no podía ni
imaginar que se presentaría la ocasión de conocer al bogavante. Ese día, una
vez ya en la playa, desde que llegamos lo primero que vi fue un chiringuito con
un cartel muy grande que ponía “Especialidad de arroz con bogavante”, además
recuerdo perfectamente que tenía varios bogavantes dibujados, me impresiono, y
desde ese mismo momento tenía claro que había llegado el día donde probaría el
arroz con bogavante, costase lo que costase.
Así
fue, recuerdo que no fue nada barato, pero lo disfruté como si me hubiese
tocado la lotería. No me importa decirlo lloré de alegría o más bien de los
recuerdos que me traían aquellos días donde mi abuela nos decía que el domingo
comeríamos el arroz con bogavante y que nunca llegaron pero que también tengo
que decirlo que el guisote que preparaba mi abuela no tenía nada que envidiar
al famoso marisco.

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